martes, 15 de octubre de 2013

Capítulo 31 | Once In a Lifetime




     La mesa se convirtió en un caos
     Anne escondió el rostro entre sus manos mientras su marido le acariciaba el hombro.
     — ¿Cómo va a casarse? Es solo un crío— repetía una y otra vez—. No puede hacerlo. No aún— musitaba aterrada.
     — ¿Y tú? ¿Para qué te metes donde no te llaman, Matt?— le reprendió su madre cuando Harry se había marchado—. ¿Cuándo vas a aprender a tener la boca cerrada?
     Matty se levantó de la mesa y corrió hacia la habitación de su primo. Me puse en pie, tambaleante, y algo mareada por la impresión. Me dejé caer sobre el sofá. Durante varios minutos, en mi cabeza solo resonaban las palabras «jóvenes», «anillo» y «compromiso».
     Ahogué un sollozo y me tuve que llevar las manos al pecho. Si efectivamente íbamos a casarnos, aquella no había sido la manera de que me pidieran compromiso. Ni de lejos. Gemma me agarró del brazo y tiró de mi hacia su habitación, donde se puso un chaquetón de piel y me tendió el mío.
     — Vamos a tomar algo, Em. Supongo que un poco de aire no te va a sentar mal, después de...— intentó buscar las palabras correctas—, bueno, eso. Estás muy pálida.
     No dije nada. Simplemente me callé. Tampoco había nada que decir. Cuando volvimos a salir al pasillo, con nuestros vestidos de la cena y los abrigos puestos, no pude evitar mirar hacia la puerta cerrada del cuarto de Harry y los gritos que salían de su interior: él y Matt. Llamé varias veces, pero no me respondió.
     — Harry, soy yo. ¿Podemos hablar?— pregunté finalmente.
     — ¿Estás loca? Vámonos— susurró Gemma, tirando de mi brazo.
     Harry no contestó.
     Me erguí e hice un gesto a Gemma con la cabeza. Dimos indicaciones a su madre de que iríamos a tomar algo y de que no nos esperaran despiertos. Anne no puso pegas. Supuse que sabría que íbamos a tomar el aire. Después de aquello, cualquiera querría hacerlo. Se acercó a nosotras, nerviosa. «Tened los móviles encendidos», «abrigaos bien», «llamad si pasa algo» nos repetía una y otra vez. Sonreí para mis adentros, recordándome a mi madre.


     El frío helado de diciembre en Holmes Chapel me congeló los huesos, atravesando el pelo de mi chaquetón y mi pellejo. Gemma y yo caminábamos haciendo equilibrio sobre nuestros tacones kilométricos, sin decir nada. Harry iba a pedirme matrimonio. Era una locura. Anne tenía razón, éramos solo críos. Era joven y quería hacer mil cosas antes de casarme. Deseaba poder formar una familia con Harry, obviamente, ¿quién no querría?, pero, ¿tan pronto?
     Caminamos durante diez minutos por calles iluminadas por luces navideñas de viviendas. Llegamos, por fin, al centro del pueblo. Pude contemplar en la penumbra la Iglesia y, enfrente, el pub Old Red Lion, en The Square.
     El ambiente estaba cargado: todas las mesas llenas y tuvimos que buscar dos asientos en la barra, al fondo. Un joven muy atractivo nos miró sonriendo y se acercó, detrás de la barra, hacia nosotras. Tenía un aspecto atlético y macizo. Llevaba el pelo moreno revuelto de cualquier manera sobre el delgado rostro. Su sonrisa brillaba de una manera increíble, mostrando una dentadura perfectamente alineada y blanca como el papel.
     — No esperaba verte por aquí, Gem. Tenía entendido que venía tu hermano, ¿estoy en lo cierto?— le preguntó a ella. Al joven le brillaban los ojos, como si tuviera miles de cosas que decirla pero no podía por el mero hecho de tenerme a mí allí.
     — Sí, pero ha habido un pequeño problema en casa y bueno..., con la excusa de dar una vuelta, hemos decido venir a tomar algo. Ésta es Emma, la novia de Harry.
     El chico desplazó su mirada hacia mí y me miró por primera vez, sonriendo.
     — Así que tu eres la famosa Emma Wells. Se ha hablado mucho de ti los últimos meses, en especial esta semana.
     — ¿Cuándo has llegado?— preguntó ella. Le brillaban los ojos.
     — Hace tres días. Mi padre me pidió que le echara una mano hoy y aquí estamos— contestó sonriendo—. ¿Qué os pongo?
     — Lo de siempre, Kevin— respondió ella, resplandeciente—. ¿Tú qué quieres, Em?
     Había estado tan concentrada en el comportamiento de ambos que no se me había pasado por la cabeza qué quería tomar. Alcohol.
     — Cualquier cosa.
     Gemma sonrió y Kevin le guiñó un ojo mientras pasaba un trapo por la barra.
     — Dale la especialidad de la casa— contestó Gemma y el joven se alejó de nosotras.
     — ¿Qué es la especialidad de la casa?
     — Está hecho básicamente de tequila. Es muy fuerte, sube mucho, pero está delicioso. Tranquila, no se lo diré a Harry. Esto será nuestro pequeño secreto— explicó—. ¿Por qué me miras así?— preguntó enarcando una ceja.
     — Kevin..., te gusta, ¿verdad?
     — ¿Se nota mucho?— preguntó alarmada.
     — No lo sé— me encogí de hombros, desvié la mirada al interior de la barra y le vislumbré, mirando hacia nosotras—, y creo que tú también a él. ¡Fíjate! Es incapaz de quitarte los ojos de encima.
     Se echó a reír y se colocó el escote del vestido. Gemma era como la mejor amiga que nunca llegué a tener. Me habría gustado haberla conocido en la Universidad.
     — Llevo pillada por él desde que tenía…— resopló—, no sé. ¿Quince años? Él es mayor que yo dos años y cuando se graduó, se marchó a trabajar a Birmingham. Viene solo por estas fechas. El local es de su padre — rápidamente calló y Kevin se acercó de nuevo a nosotras con nuestras bebidas.
     — Aquí tenéis, señoritas. Un Gnothi por aquí— dijo, dejando una copa con un tono amarillento frente a Gemma— y una especialidad por ahí— continuó, tendiéndome una copa naranja.
     — Por cierto, enhorabuena— dijo Gemma tras dar un buen trago a su bebida—. Ya sabes, por el compromiso— no contesté—. No pareces entusiasmada.
     — No estoy entusiasmada, estoy en estado de shock. Quiero decir...— suspiré y bebí, dejando que el tequila me quemara la garganta y el sabor a mango lo suavizara—, de cara al futuro me encantaría poder casarme con él y formar una familia, pero ahora mismo somos unos críos. La palabra «compromiso» me viene demasiado grande.
     — Entiendo que sea raro, pero...
     — ¿A ti nunca te ha dicho nada?— le interrumpí.
     — No sabía nada hasta hoy y creo que los demás tampoco.
     — ¿Y tu primo no podía tener la boca cerrada?
     — Es un bocazas. Forma parte de su naturaleza. Posiblemente lo dijera sin mala intención, pero bueno... ya has visto. Mi madre piensa que sois demasiado jóvenes.
     — Eso es lo que pensamos todos— contesté suspirando y con cuatro tragos más me bebí el resto del cóctel, que dejé sobre la mesa con un golpe seco— ¡Kevin!— llamé al amigo de Gemma, sonriendo—. Ponme otro.


     La noche transcurrió demasiado rápido.
     Eran más de las dos menos cuarto de la madrugada cuando el club estaba en su punto culminante. Gemma y yo habíamos tomado varios cócteles más y habíamos empezado con las copas de vodka. Estaba muy mareada y veía doble. Gemma estaba en la barra escribiendo con su móvil—o al menos intentándolo—, cuando vimos a Harry entrar en el pub con una expresión preocupada, escrutando el local. Estábamos al final de la barra y él no pudo vernos.
     — Mierda— siseé.
     Gemma tiró de mí hacia dentro de la barra y nos escondimos. Kevin nos miró extrañado.
     — Cúbrenos.
     Él se irguió.
     — ¡Harry!— le saludó y chocaron las manos—. Cuánto tiempo, rompecorazones. ¿Qué te pongo?
     — Nada— le escuché decir—. ¿Has vista a mi hermana y Emma?
     — Yo, mmm…— Kevin se quedó en blanco.
     — Maldita sea— murmuré. Se me estaba quedando dormido un pie.
     — Qué mal se le da mentir— gruñó Gemma y le golpeó en la pierna. Él farfulló.
     — No— negó con la cabeza, secando un vaso de cristal enérgicamente con un trapo—. No han venido por aquí. ¿Por qué?
     Harry resopló.
     — He ido a George & Dragon, The Three Greyhounds Inn, a Swan Inn y ahora aquí— suspiró—. No están por ninguna parte. Si las ves, diles que estoy preocupado. Por favor.
     Después se marchó. Gemma y yo nos quedamos hasta las tres menos veinte de la mañana, cuando el pub estaba más o menos a punto de cerrar. 
     Estábamos borrachas.  


  Cogí el móvil. Tenía varios mensajes de Harry. 

          «Emma, ¿dónde estás?»

          «Estoy preocupado. Llámame»

          «Joder, contéstame»

          «MALDITA SEA, EMMA WELLS. DIME DÓNDE HUEVOS ESTÁS. ESTOY PREOCUPADO»

          «Estás poniendo mi paciencia al límite» 


     Solté una risita. 
     Harry enfadado resultaba de lo más cómico. 

          «Estoeyo bioen. Gemnan edta conogiogo» 

     La respuesta no tardó en llegar. No sabía que Harry estuviera despierto. 

          «¿Estás borracha?» 

          «Estás tomando anti-depresivos. ¡No puedes beber! Eres una maldita inconsciente» 


     No contesté. 
     Kevin insistió en llevarnos en coche. «Por Dios, no vais a saber llegar ni siquiera a casa» nos dijo, pero para cuando él cogió las llaves de su vehículo, nosotras ya nos habíamos marchado. 
     Si para ir hasta el pub tardamos diez minutos, para volver necesitamos casi media hora. Gemma estaba casi tan perdida como yo y estuvimos callejeando por la misma ruta varias veces, hasta que decidimos deshacernos de nuestros tacones y caminar descalzas, únicamente con unas finas medias transparentes que separaban el frío y húmedo suelo de nuestra piel, pero éramos incapaces de caminar con ellos sin riesgo de caer. 
     — Creo que este no es el camino— terció Gemma, arrastrando las palabras y tropezándose con un pedrusco que había en medio de la calle— ¡Cuidado por dónde vas! 
     Me eché a reír por la impresión y se agarró a mi brazo. 
     — Es una piedrrrra— dije, poniendo un énfasis especial en la «r»— Piedrrrra. Piedrrrra— repetí, riéndome. Me hacía cosquillas en el paladar. Era divertido. 
     — Piedrrrrra— continuó Gemma, riendo como una niña—. Piedrrrra. Piedrrrra. 
     Cuando me informó de que se encontraba mal, tuvimos la suerte de que Kevin se paró con su coche. Nos había estado buscando. No nos quedó otro remedio más que permitir que nos llevara. Nosotras nos íbamos a pasar toda la noche callejeando hasta encontrar el chalet de Harry. Nos dejó en la puerta de casa. 
     Cuando estaba intentando meter las llaves de Gemma en la cerradura, pude verla besar a Kevin por el rabillo del ojo. Efectivamente le estaba besando, metiéndole la lengua hasta la garganta y me empecé a reír. ¿Yo también tenía aquella cara de mema cuando besuqueaba a Harry? ¿Por qué siempre que besábamos a alguien se nos ponía cara de estar estreñidos? Era tan divertido como horripilante. 
     — Llámame mañana— le dijo ella. 
     Cuando entramos, el salón estaba a oscuras y en silencio. Caminamos de puntillas, como dos quinceañeras rebeldes llegando a la hora que no debían, para no hacer ruido y entramos en el cuarto de Gemma. Ésta se metió rápidamente en el baño a vomitar todo lo que habíamos cenado y las copas que había bebido. 
     Tuve que sujetarla el pelo y tranquilizarla, aunque yo no era la más indicada para ello; me encontraba igual o aún peor. La puse el pijama y metí en la cama. Se quedó dormida al instante. 
     Lo peor fue cuando tuve que quitarme el vestido. Era incapaz de encontrar la cremallera y más aún, bajarla. Tardé más de diez minutos en deshacerme del maldito vestido y ponerme el pijama. Entré en el baño a lavarme los dientes. Estaba pálida como una pared, los ojos los tenía rojos y parecían estar inyectados en sangre, y me empecé a reír. Había dos Emma's en el espejo, era como mi hermana gemela que no existía. Alargué una mano para tocarme, pero no sabía si me tocaba a mí o a mi otra yo. Era confuso. Me dolía la cabeza y se me revolvió el estómago. El suelo se movía bajo mi cuerpo y tuve que agacharme al inodoro a vomitar, expulsando todo que había en mi estómago. Me volví a lavar los dientes, más mareada que cuando entré.
     Salí del baño con la risa tonta, cuando vi que Gemma estaba tumbada diagonalmente en la cama, ocupando también mi sitio.
     — Joder— mascullé e intenté buscar un lugar para dormir, pero era inútil. Deambulé por la habitación, analizando mis posibilidades hasta que tropecé con algo y caí de bruces al suelo—. Coño, que daño— gruñí, levantándome con un fuerte dolor de cabeza, tanto por el golpe como por el alcohol. Aquello iba a dejarme huella.
     Finalmente decidí coger una manta de su cuarto e irme a otra parte. La habitación de Harry tenía la puerta cerrada. Me dirigí al salón, donde me tumbé sobre el sofá del fondo. Respiré hondo y recé para no vomitar más durante aquella noche.


     No habrían pasado más de quince minutos cuando por fin conseguí cerrar los ojos. Me dolía todo. El corazón me latía a mil por hora y me temblaba el cuerpo. Tenía mucho frío y la cabeza me daba pinchazos. Comencé a tiritar. Entonces escuché algunos pasos ir hacia la cocina y abrir la nevera, pero no me molesté ni siquiera en ver quién era. Simplemente lo ignoré.
     — ¿Emma?— era Harry. Abrí los ojos, casi sin fuerzas, y le vi de pie en el salón con un vaso de leche en una mano, el pelo revuelto y una bata a cuadros sobre el pijama, con el rostro soñoliento—. ¿Qué estás haciendo ahí?
     — Dorrrrmirrrr— dije arrastrando las palabras y tuve que contener la risa—. Tu dichosa hermana ha ocupado toda la cama, así que me he venido aquí. Buenas noches— sentencié girándome y dándole la espalda. En realidad, Harry no me había dicho en ningún momento que no fuera a su habitación, por lo tanto era una mentirosa.
     Qué mal.
     — ¿Cuánto has bebido?— preguntó duramente, aunque ya sabía la respuesta de sobra—. No voy a dejar que duermas en el sofá.
     — Déjame en paz.
     Cerré los ojos.
     No me gustaba hablarle así, pero tampoco me gustaba que se comportara de aquel modo, aunque, ¿de qué modo? Él no había hecho nada, ¿no? ¿O sí? Mi cabeza entró en un estado de confusión. ¿Estaba enfadada con él porque me iba a pedir matrimonio? Cualquier chica del mundo estaría subiéndose por las paredes por casarse con el mismísimo Harry Styles. Eso me llevaba a dos conclusiones: o no estaba enamorada de él o no era una chica normal. Estaba enamorada de él, lo que me llevó a pensar que no era una chica normal. Sería algo parecido a una personita sin corazón o una patata frita. «Me gustan las patatas fritas. A todo el mundo le gustan las patatas fritas. En ese caso debo ser apetitosa, ¿no?» pensé con una risa tonta.
     Dios mío, ¿entonces me iba a casar con él? No habíamos organizado la boda. Yo quería casarme en una iglesia en una montaña con vistas al mar. Y llevaría un vestido de novia blanco. Obviamente no iba a llevar uno negro, ¿no? Si lo llevara negro sería un funeral, y se supone que las bodas son más felices que los funerales, normalmente.
     Harry se acercó a mí y me envolvió entre sus brazos. Uno de ellos lo colocó bajo mis rodillas y con el otro me rodeó los hombros, sujetándome la cabeza, con fuerza. Hundí mi cabeza en su hombro y le rodeé el cuello con los brazos, inhalando su todavía olor a colonia y robándole su calor corporal. Estaba tan mareada que abrazarle hacía que me sintiera protegida.
     Me levantó con una fuerza increíble, sin apenas esfuerzo. Entonces agradecí pesar tan poco y ser tan pequeña. Era una ventaja. Punto a favor para mí. A lo mejor por eso quería casarse conmigo: era pequeña y le gustaba cogerme en brazos. 
     Le abracé con fuerza y rompí a llorar. El alcohol era un asco.
     — Lo siento mucho— gemí contra su hombro—. Siento haberte hecho tanto daño. Siento no haber estado a tu lado cuando más me necesitabas. Siento haber bebido alcohol. Yo te…, te quiero.
     — Tranquila— susurró él a la que me llevaba en volandas—. No pasa nada, ¿de acuerdo? No pasa nada, Em— repetía una y otra vez—. Estás bien. Estás viva. Tranquilízate.
     Me llevó a su habitación y me dejó sobre la cama con delicadeza.
     — Ahora vuelvo. No te muevas— dijo, mientras cerraba la puerta de su cuarto.
     — Tranquilo, no me iré— contesté, aún sabiendo que ya no estaba en la habitación y escondí el rostro en la almohada. Olía a suavizante y a Harry; a él y a su colonia. La abracé y me encogí como una oruga. Varios minutos después, volvió a entrar en el dormitorio con un vaso de leche caliente del que brotaban pequeñas nubes de vapor. Lo dejó sobre la mesilla y me ayudó a incorporarme. No me lo pensé dos veces y le di un buen trago, dejando que el líquido me calentara la garganta, el estómago y se expandiera por todo el cuerpo.
     — Habéis ido a Red Lion, ¿verdad?— asentí con la cabeza y se sentó en el borde de la cama, sonriendo, apoyando los codos en las rodillas y bajando el rostro—. Has tomado la especialidad, apestas a tequila.
     No estaba de humor como para replicarle. Me terminé el vaso de leche y salí de la cama, abrazándole por la espalda y acariciando su firme torso. Pude notar cómo se le tensaba la espalda y empecé a besarle el cuello.
     — Estaba muy preocupado, Em— susurró amenazadoramente bajo—. No se te ocurra volver a irte y no contestarme. Os he buscado por todas partes. Ya había pensado que te había pasado algo grave. Bendito sea el señor— murmuró finalmente—. Vamos a dormir. Estás como una cuba.
     — No estoy tan borracha— repuse, apartándome de él.
     — ¿No? ¿Por qué no te vas a dorrrrmirrrr?— preguntó imitándome e hice una mueca.
     Se tumbó a mi lado y me abrazó por la espalda. ¿Por qué tenía que comportarme como una mema? Como siguiera así, Harry dejaría de quererme, no se casaría conmigo, no formaríamos una familia y me cambiaría por una patata frita.
     «Qué hambre»
     — ¿Tienes patatas fritas?
     — ¿Patatas fritas? Debes estar de coña— enarcó una ceja—, ¿verdad?
     — Patatas fritas. Tubérculo comestible— «cállate, Emma. Va a pensar que eres gilipollas». Pero no podía evitarlo. Era como si el alcohol despertara a mi otro yo y mi real yo no pudiera llevar las riendas de mi comportamiento. ¡Mi lado oscuro me había secuestrado! «Maldito alcohol». Harry se echó a reír y me empujó contra los almohadones.
     — Si te duermes, mañana por la mañana te haré patatas para desayunar.
     — ¿Vamos a casarnos? No es que no me quiera casar contigo, quiero casarme contigo, pero creo que somos jóvenes, ¿no? Tal vez no— agité la cabeza. Arrastraba las palabras—. Eres muy guapo y me gustas, aunque odio esos botines horribles. Con unos zapatos de payaso estarías mejor, aunque la verdad es que no me gustan los payasos— hice una ímproba mueca.
     Harry me miraba sonriendo, entretenido. Tenía un codo clavado en los almohadones y me miraba con una sonrisa de medio lado.
     —Podríamos tener varios hijos— continué—. Si tenemos una chica, te dejaré que la llames Darcy, pero si es chico, quiero llamarle Caleb, porque suena muy bien, ¿no crees?— «¡Que te calles!»—. Quiero que nuestra boda sea inolvidable y también quiero que haya patatas en el menú. Quiero ir de luna de miel a las Maldivas. Son islitas privadas, todo intimidad. Suena muy romántico y erótico, ¿cierto? Perfecto para hacer el amor noche y día— hice una pausa y tomé aire—. Harry, ¿te quieres casar conmigo?
     «¿Pero qué estás haciendo? ¡Que te calles!».
     Nunca había estado tan mareada, nunca había sido tan consciente de mis actos y al mismo tiempo, jamás había sido incapaz de no detenerme.
     — Vale, Em. Tomaré nota.
     — Quiero que hagamos el amor— solté. «No eres más tonta porque no practicas»
     — ¿Ahora?— preguntó sonriendo de medio lado. Se estaba riendo a mi costa y me arrepentí inmediatamente de haber bebido tanto.
     — Ahora— susurré, acercándome a él.
     Se echó a reír de nuevo. Una de dos: o me tomaba las cosas con humor o no me iría nada bien. Solo crucé los dedos para recordarlo todo al día siguiente y poder reírme de todas las memeces que estaba diciendo en lugar de tener que preguntar a Harry qué era exactamente lo que le había dicho.
     Comenzó a acariciarme el hombro con sus dedos. Se deslizó bajo las sábanas y me deslizó con él, pasándome la funda nórdica por encima. Se colocó detrás de mí; su pecho contra mi espalda, sus piernas paralelas a las mías, nuestros pies jugueteando bajo las sábanas y su cabeza en la curva de mi cuello, respirando sobre mi nuca.
     — Mañana te explicaré todo lo que quieras saber, ¿de acuerdo?— preguntó, y su aliento acarició mi oreja y su voz ronca me llenó el pecho.
     — ¿También lo del anillo?— pregunté, aferrándome a sus manos y cerrando los ojos.
     — También lo del anillo— susurró—, a cambio de que me cuentes todos los detalles del juicio. ¿Trato hecho?
     Joder, el juicio. Estaba tan borracha que lo había olvidado por completo. «No hay nada que explicar. Incumplí el contrato y tengo la cárcel asegurada. Suena bien, ¿verdad? Unas vacaciones a lo Mikael Blomkvist»
     — Trato hecho.
     — Duérmete— murmuró—. When I close my eyes, all the stars align and you are by my side. You are by my side— comenzó a cantarme One In a Lifetime. Su dulce voz mitigó mis pulsaciones, calmó mi dolor y cerró los ojos. La voz de Harry cantándome me llenó el cuerpo de vida y todo lo que me había preocupado hasta entonces, todo, desapareció—. Once in a lifetime. It’s just right, we are always safe…


     Cuando terminó de cantarme la canción al oído, yo ya había caído en un profundo sueño.

10 comentarios:

  1. HOSTIA PUTA EL JUICIO.
    TÍA, POR FAVOR. NO COMPLIQUES LAS COSAS, POR FAVOR.
    JODER *SE VA A LLORAR*
    D:

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  2. PFFFFFFFJAJAJAJAJAJAJ que me da. Emma borracha JAJAJAJAJA
    Cuando ha empezado a hablar de patatas me he quedado en plan de: wtf? Qué coño le pasa en la cabeza? ESTÁ LOCA. DE VUELTA AL CENTRO DE SALUD MENTAL, ok no por favor
    Tía, es que es muy fuerte. O sea, me he reído mazo con el capítulo y tú, como eres tan fab vas y lo terminas con «No hay nada que explicar. Incumplí el contrato y tengo la cárcel asegurada. Suena bien, ¿verdad? Perfecto para montarme una fiesta ahí dentro, rodeada de asesinas y ladronas». Por faovr, que las cosas terminen bien
    TE LO PIDO DE RODILLAS

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  3. POR TU VIDA, haz que las cosas terminen bien bs sino te pego.
    Voy a cenar filete con patatas fritas y me siento cual Emma Wells (?)
    Nena, te superas en cada capítulo, lo tuyo es que es muy fuerte

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  4. Estoy rezando a todas las vírgenes para que se alineen y se lleguen a casar. Sería la hostia. Aunque no deba decirlo, adoro a Matt. Tiene pinta de ser el típico chico bocazas y ''''chulito'''', pero luego es de lo mejor y sfjoasjoakdjowi. Por cierto, quiero que le pongas cara a Kevin, porque necesito shippearlo con Gemma a la de YA. Y no me canso de decirlo, CADA CAPÍTULO, TE SUPERAS MÁS. No nos dejes con esta angustia pa' nuestros corazoncitos, y síguela pronto.

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  5. JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA SOCORRO ME MEO CON EMMA BORRACHA, "Sería algo parecido a una personita sin corazón o una patata frita. ¿Qué tenían que ver las patatas fritas en esto? «Me gustan las patatas fritas. A todo el mundo le gusta las patatas fritas. En ese caso debo ser apetitosa, ¿no?»" JAJAJAJJAJAJA DIOS MÍO. Y bueno, respecto al juicio... QUE TODO SALGA BIEN *rezando*. Siguiente ya <3 @bradfordgirls_

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  6. JAJAJAJAJAJAAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA EMMA BORRACHA ME MEO TIO.
    TANTO HABLAR DE PATATAS FRITAS ME HAN ENTRADO GANAS Y TODO JAJAJAJAJAJA.
    ME IMAGINO AL BUENORRO DE KEVIN Y OMMMMMMMG ADIOS OVARIOS.
    GEMMA ES ADORABLE *______*
    SABES QUE ESCRIBES SUPER ASDFGHJKKMNBBSJS JODIDAMENTE BIEN VAYA, YO QUE PENSABA QUE NO PODIAN SER MAS PERFECTOS PUES QUE VA.
    ESPERO QUE NO SEAS PERRA Y QUE TODO ESTO ACABE BIEN :))))))))))
    AH Y QUE EMMA NO ACABE EN LA CARCEL PLS QUE ME MUERO!!
    SUBE EL SIGUIENTE LO ANTES POSIBLE, NO ME HAGAS SUFRIR!
    ILYSM<3
    @iflywith5idols

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  7. JAJAJAJJAAJ ME HA ENCANYADO, CUANDO HA HABLADO DE LAS PATATAS FRITAS, JAJAJAJA Y LUEGO LO QUE HA EMPEZADO A DECIR DE LA BODA Y DE SUS FUTIROS HIJOS... EN FIN, QUE ERES LA P*TA AMA, QUE ESCRIBES GENIAL, Y PORFAVOR SIGUELA YAAAAAAAA!!!!

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  8. La conclusión que saco de éste capítulo es que la Emma borracha es yo cuando estoy normal y no sé si debo preocuparme por eso... Déjame que lo medite unos segundos... ¡PIEEEEEEDRRRRRRRRRRRAAAAAAAAAAAAAAA! JAAAAAAAAAAAAAAAAJAJJAJAJA ya.
    En serio tía, lo que me he llegado a reír con el capítulo ha sido muerte no, lo siguiente. GOD. Me he meado viva con la puta piedra, es que lo he vivido y todo. Oh my god. ¿Por qué digo tantas veces 'god'? Puede que en mi vida pasada fuera monja...
    Ay, si antes adoraba a Gemma ahora la adoro más. Y encima tiene ligue. Sólo le ha falto hacerle descendencia ahí en la puerta de casa, aunque no hubiera estao' mal del tó', todo hay que decirlo lol
    Siéndote sincera lo de la boda no me lo esperaba, ha sido muy 'tó' de gorpe y porraso' y no. Aunque nunca me espero una cosa de tu novela y tu la pones dándome in da feis. Pero bueeeeeeeenoooo, lo de la boda era distinto (?)
    Es que yo pienso igual, son muy jóvenes. SI ACABAN DE NACER COMO AQUEL QUE DICE. Ok no, pero son muy jóvenes. Aunque si hay boda, hay luna de miel, si hay luna de miel, hay creación de bebés... so....... HAZ LA BODA YA. LA DESEO CON MI CUERPO Y ALMA.
    Vale no.
    Tiempo al tiempo.
    Pobre Harry, Matt le ha jodido todos los planes. Yo quería que se lo pidiera en plan bonito dlfnjskdfnkgdf aunque lo pondrás así cuando toque, ¿no? ¿¿¿¡¡¡NO!!!???
    Y bueno, ya sabía yo que un capítulo así tan gracioso tenías que joderlo con el dichoso juicio.
    ¿POR QUÉ ERES TAN CRUEL PATRICIA? ¿QUIERES QUE NO SEA FELIZ, VERDAD?
    Lo sé, lo sabes, Obama lo sabe, el mundo lo sabe.
    Yo ya me había olvidado del juicio y de que Emma podría ir a la cárcel *mentira, lo tenía en mente pero vivía en mi mundo perfecto de Emmas borrachas y Harrys que se ríen a su costa*
    Te odio un poquito por eso y si quieres que te vuelva a amar, dame respuestas a mis dudas existenciales de '¿qué pasará con el juicio?' y, 'al final el sobre aquel con las fotos de los chicos y demás, ¿qué consecuencias traerá?' si las trae, rezo porque no lo haga.
    Y eso, que quiero respuestas en los próximos capítulos <3
    Ilysm.

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  9. PAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAATRIIIIII, SONIA IS HERE BABY.

    A ver, empecemos. ¿COMO TIENES LOS OVARIOS DE HACER CAPITULOS ASI? HOLAAAAAA SOS.

    punto 1: Matty eres un puto bocas de mierda, tal vez me caigas bien por ser algo relacionado con Styles pero no estés muy seguro:)

    Punto 2 y más importante: tú.. ¿Qué es eso de que vas a hacer ahí un capítulo de sexo? vale, que quieres que me corra, tranquila que lo haré, y me tiraré de los pelos, después miraré a los posters y pensaré: "puto harry de mierda con lo que te necesito yo y no estás aquí"

    tercer punto: PUTA EMMA TIO, IDOLA JAJAAJAJAJAJA ME ENCANTA COMO LE SIENTA LA BORRACHERA VALE, IDOLA.

    PIEDRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRA.

    JAAJAJAJAJAJAJAJAAAJAJAJAJAJAAJAJAJAAJAJAJAJAJAAJJAAJAJAJAAJAJA

    Me he quedado con ganas de que Harry la follara pero es muy fic que no la folle estando borracha porque no está consciente y al día siguiente se arrepentirá etc etc y un largo etc.

    Eh y yo esperaba que llegara a más lo de Gemma y el del bar, puestos, JAJAAJAJAJA AY NO ME JUZGUES SON LAS HORAS.

    Es que desde el móvil no me deja comentar y el ordenador no lo he podido coger antes so x)

    Y LA PUTA OBSESIÓN DE EMMA CON LAS PATATAS TÍO, NI QUE ESTUVIERA EMBARAZADA Y LE ENTRARAN ANTOJOS, EN SERIO ES QUE NO PUEDO JAJAJAJAJA

    #EmmaPresidenta

    "Cállate Emma, va a pensar que eres gilipollas" JJAJAAJAAJAJ +100000000000000000000

    "No hay nada que explicar, incumplí el contrato y tengo la cárcel asegurada. Suena bien, ¿Verdad? Perfecto para montarme una fiesta ahí dentro, rodeada de asesinas y ladronas"

    EN SERIO YO NO PUEDO, ESE SENTIDO DEL HUMOR JAJAJAJAAAJAAJJAJAJAAJJA ahora en serio, socorro.

    Como #Hemma o como quieras llamarlo se vaya a la mierda, la siguiente que se tira por el precipicio, soy yo, de cabeza. No sé si estar cagada, o no. Debería de estarlo. Pero venga, que en las fics todo acaba bonito, no me vengas con que quieres hacer algo real y que acabará mal, porque entonces la que acabará mal seré yo, entonces si que me tiro al río abajo, será bonito sentir la corriente llevándome cuesta abajo y chocar contra algún que otro pedrusco hasta perder el conocimiento y bueno, lo demás ya se vería. #Soniapara.

    Te amo, Emma.

    Y obviamente te amo, Patri.


    Tengo muchas ganas de que dentro de unos años TE CONVIERTAS EN UNA ESCRITORA FAMOSA Y ENTONCES IRÉ YO Y DIRÉ: "EH, ESA ES MI AMIGA, PATRICIA. EMPECÉ A LEER SUS NOVELAS CUÁNDO ERAMOS MUY POQUITOS LOS QUE LAS CONOCÍAMOS, Y MIRADLA AHORA, HA LLEGADO MUY LEJOS, CADA VEZ SE ESTÁ HACIENDO MÁS FAMOSA Y CUMPLIENDO TODOS SUS PROPÓSITOS, COMO PARA NO ESTAR ORGULLOSA DE ELLA"

    aaaaaaaaaaaaaaaaay:))


    Y bueno te dejo ya, que soy una pesada.

    No comento en todos los capítulos pero ya ves como me sientan. Me voy de cabeza.

    Encima es que Harry es mi perdición. Bueno, mi debilidad. Ya me matas del todo.


    Ily Patri, Sonia.


    ESCRIBE, O MEJOR DICHO, SUBE PRONTO.

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  10. No te ofendas pero me gustan mas los comentarios que el propio capitulo.
    PFFFJAJAJAJAJAJAJAJA no se quien es peor, si tu por escribir capitulos tan follables o tus lectores por sus comentarios tan... you know.

    A ver nena, Harry y Emma tienen que follar ya, por dioh. No me dejes siempre con las ganas, por favor. Es muy cruel.
    Emma borracha >>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>
    PFFFFFJAJAJAJAJAJAJA es que es muy fab
    Cuando parecía que todo iba a ir bien, vas tú y terminas por joderlo todo con la mierda del puto juicio y claro, yo no puedo vivir así bc no.
    Sube ya, vamos.
    Ya de ya.

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